¡Esta es una revisión vieja del documento!
1. ¿De qué manera el capitalismo de vigilancia ha afectado la toma de decisiones en sus vidas profesionales, políticas, educativas y culturales? ¿Afecta la personalidad?
Como estudiantes de comunicación social, el capitalismo de vigilancia nos atraviesa en varias dimensiones: Profesional: las huellas digitales pueden condicionar futuras oportunidades laborales, ya que las empresas revisan perfiles en redes sociales. Político: recibimos información segmentada que puede manipular nuestra visión crítica de los acontecimientos, creando burbujas informativas. Educativo: dependemos de plataformas académicas que recopilan datos de nuestras interacciones, lecturas y participación. Cultural: nuestros gustos musicales, audiovisuales y de consumo cultural están mediados por algoritmos que priorizan ciertos contenidos. Sí afecta la personalidad, porque induce a moldear nuestra identidad digital según parámetros de aceptación social, likes y métricas, en lugar de la autenticidad.
2. Revisar los Términos y Condiciones de una plataforma digital En el caso de Instagram que usamos a diario como estudiantes y futuros comunicadores:
El contenido que producimos puede ser utilizado y distribuido por la plataforma sin retribución. Se rastrean nuestros intereses para alimentar campañas publicitarias. Acceden a datos sensibles como ubicación, historial y contactos. Nuestros datos se almacenan incluso después de cerrar la cuenta. Esto es problemático porque invisibiliza la autoría y el control que deberíamos tener sobre nuestras propias producciones y narrativas digitales.
3. Situación cotidiana de capitalismo de vigilancia Ejemplo:
después de investigar un tema académico sobre “consumo cultural en Bogotá”, empezaron a aparecer anuncios de libros, cursos y conferencias relacionados. Derechos vulnerados: privacidad (se usa mi búsqueda sin consentimiento), libertad de información (solo me muestran contenidos que refuercen lo que busqué), y autonomía de decisión (me empujan hacia ciertos consumos).
4. Importancia de ser conscientes del entorno de vigilancia digital Como comunicadores sociales, debemos ser críticos frente a los discursos de neutralidad tecnológica. Es vital reconocer que los datos son el nuevo “capital” y que moldean tanto narrativas mediáticas como la opinión pública. El “Gran hermano” más preocupante es aquel que combina vigilancia corporativa con estatal, porque puede manipular tanto el consumo como la participación política.
5. Acciones para proteger derechos ciudadanos en un contexto de vigilancia Individuales: configurar la privacidad, usar navegadores alternativos, limitar permisos de aplicaciones. Académicas y profesionales: promover debates sobre ética digital en las aulas y en medios. Colectivas: exigir políticas públicas de protección de datos, y participar en movimientos sociales que denuncien prácticas abusivas de las plataformas. Como comunicadores: producir contenidos que visibilicen los riesgos del capitalismo de vigilancia y eduquen a la ciudadanía.
